El erotismo en una pareja es como un vaivén, hay momentos en que sube y otros que baja, debido a esto, siempre debemos intentar de llevarlo al máximo.

 

No caigas en la rutina: Es aburrido tener sexo siempre los mismos días, a la misma hora, en el mismo lugar y de la misma forma. Para solucionar esto, simplemente debemos pensar en 2 palabras “innovación” y “diversificación”, cambiemos el lugar, probemos una postura nueva, existe un sin fin de cosas que podemos hacer.

 

No todo es coito: No centremos todo en el coito (penetración), disfrutemos de los besos, caricias, palabras, etc.

 

No todo es orgasmo: El sexo es como un gran buffet, donde uno puede elegir entre varios platos, entre varias cosas por hacer.

Siempre empezando por las entradas y luego los platos de fondo.

El postre es como el orgasmo. Muchas veces se ha disfrutado tan bien de la comida que ya no deseamos el postre y estamos muy felices y satisfechos.

El problema es cuando queremos empezar por el postre. El orgasmo no es único fin del acto sexual.

 

Disfruta del post orgasmo: Luego del orgasmo, lo peor que se debe hacer es darse la vuelta, espalda con espalda y a dormir.

Debemos hacer todo lo contrario. Debemos seguir con los besos y las caricias, las estimulaciones en zonas erógenas o del clítoris harán momentos más intensos.

 

Acentúa lo visual: no es necesario tener un buen físico para poder producir deseo en otra persona, pero sí es fundamental que visualmente seas atractivo a la persona; por ello, tu andar, tus movimientos de cuerpo, de labios cuando hablas, la mirada que emites, el ambiente físico, son recursos que se deben tener en cuenta.

 

Cuida tus olores: El olfato es uno de los más grandes estímulos eróticos que se tiene, pero también es un gran mata pasiones; por ello es fundamental no solamente perfumar tu cuerpo, tu ropa, sino que el ambiente donde se daría el encuentro sexual, pues un buen aroma puede despertar las más grandes de las fantasías, del deseo y de las pasiones.

 

Utiliza el tacto: Acariciar a la pareja, recorrer su cuerpo con las manos, con los dedos, con los brazos y con otras partes de cuerpo hará sentir los distintos contrastes de la piel. Siempre empezar con caricias suaves, como si los dedos fuesen plumas y cuando la pasión aumente las manos podría ejercer distintos tipos de presión.

 

Masajes: Descubran nuevas sensaciones haciéndose masajes, usando cremas, aceites o incluso accesorios como vibradores.

 

Cambia la forma habitual del tocar el cuerpo: Tomarse más tiempo para hacerlo, puedes aplicar cremas de cuerpo para hacer la experiencia grata. Si eres diestro puedes intentar tocarte con la izquierda, así como ir de movimientos suaves y ligeros hasta más intensos.

 

Háblale al oído: Es clave para promover sensaciones eróticas y muy placenteras.

 

Juega a provocar: la intimidad sexual no empieza cuando se está en la cama. Durante el día puedes jugar con tu pareja enviándole audios o fotos, donde den rienda suelta a sus fantasías y provocaciones.

 

Cuida los momentos íntimos: Tratar de mantener siempre la pasión, el misterio, los juegos, la seducción; como si se estuviera en la etapa del noviazgo. Atiende a aquello que tu pareja extraña de ti, como cuando eras detallista, o cuidabas tu imagen o aseo.

 

Películas: Ahora con el internet se puede tener acceso a varias películas eróticas, y el verlas en pareja sería una grata experiencia. Solamente es atreverse a romper ese tabú.

 

Besar: Cambiar los besos cotidianos que se tiene, como los piquitos, por besos más intensos, donde se juegue con los labios o la lengua. Los besos en la boca ayudan mucho para despertar el erotismo. Besar otras partes del cuerpo, de distintas formas, acariciar con los labios.

 

Accesorios: La experiencia de ir en pareja a una tienda de objetos sexuales es fabulosa. Con ello podrán obtener nuevas ideas de qué implementar en momentos íntimos. Compren lencería que les sea atractiva.

 

Masturbación: Uno de los grandes errores de las parejas es que no saben masturbarse mutuamente y tienen mucha vergüenza de corregir.

La mejor forma es que le guíes colocando tus manos sobre la suya y enseñarle cómo es que tú te tocas y hablarle en cada movimiento qué sientes.

Este refuerzo verbal es fundamental. Siempre con una voz suave.

 

Fuente: Sexlecciones