Entendiendo el beso de Singapur

El beso de Singapur, es una técnica sexual en la que la mujer utiliza el músculo pubocoxígeo de la vagina para estimular el pene del hombre como si lo estuviera succionado (similar a lo que pasaría con el sexo oral), de ahí que también se conozca como “pompoir” que al traducirlo del francés, sería algo como “chupadora”.

Debido a que la sensación es similar a la del sexo oral, es que recibe su nombre de “beso”.

Esta técnica es milenaria, ya que se dice que nació en la India hace más de 3.000 años, y de ahí se extendió a otros países orientales como Tailandia o Japón.

Parte de la educación de algunas geishas, se centra en desarrollar esta técnica, así como la de las Devadasis indias proscritas desde el año 1988. De hecho, existe una variación conocida con el nombre de kabazzah, y en la cual participan también los músculos del abdomen. La fijación de algunas celebridades por las prácticas sexuales orientales como el sexo tántrico, han devuelto al pompoir a la actualidad amatoria.

Denise Costa, quien es fundadora de la página Pompoir Book, explica lo siguiente:

“esta técnica no sólo permite al hombre tener orgasmos más intensos y duraderos, sino que puede provocar que la mujer experimente los tres tipos de orgasmos posibles, a saber: el vaginal, el del clítoris y el menos habitual de todos ellos, el del útero.”

 

Realizar esta técnica

Si bien es cierto, esta técnica se puede practicar de lado, la posición ideal es aquella en la que la mujer se sitúa encima del hombre, puesto que es ella la que marcará el ritmo y la intensidad. Es más, resulta necesario que el hombre se encuentre en una posición absolutamente pasiva, ya que el movimiento debe ser sutil. Es necesario que la vagina se encuentre dilatada y humedecida, para facilitar su movimiento.

En palabras simples, podríamos identificar los siguientes pasos:

  • El hombre se acuesta boca arriba mientras la mujer se sienta sobre él, así la mujer puede controlar el ritmo.
  • Se realiza la penetración.
  • Las caderas deben permanecer quietas, pero se pueden estimular con las manos o mediante el contacto visual.
  • Ahora es donde entra en acción el músculo pubocoxígeo cuyas contracciones son las que propiciarán el orgasmo. Las contracciones deben ser continuadas e intensas.

 

Fortalecimiento del músculo pubocoxígeo

Si bien es cierto, existen algunas mujeres que lo tienen entrenado de forma natural, la mayoría no, debido a esto, es que si lo deseas realizar, es necesario ejercitar este músculo.

Conocer y saber sobre este músculo, hay un ejercicio simple, la próxima vez que vayas a orinar prueba a cortar orina durante un segundo, el músculo que permite hacer eso es el pubocoxígeo.

Para entrenar este músculo, la mujer debe realizar unos ejercicios conocimos como “ejercicios de Kegel”, los que no sólo servirán para una técnica sexual infalible sino para evitar esas pérdidas en el futuro. La mujer debe tener tener cuidado al hacer estos ejercicios, pues hacer los ejercicios mal puede ser contraproducente para la salud. Recomendamos que la mujer converse con su ginecólogo.