Sin duda, la práctica del anilingus (también conocido como beso negro, beso poláco o rimming) es bastante polémica y tabú, debido a que consiste en el contacto de boca, lengua y saliva con el ano de la pareja.

Esta práctica es una excelente forma de dilatar el ano y prepararlo para la penetración. Los movimientos continuados de la lengua y hacen que la zona se relaje y se prepare para recibir el pene, por lo que si te encanta el sexo anal, el beso negro es algo que seguro te gustará. En cualquier caso, hay muchos juguetes sexuales para estimular el ano y otras zonas erógenas. Aquí te dejamos nuestra selección.

Debido a la forma de esta práctica es que recomendamos recomendamos no practicarlo si no es con alguien de tu total confianza. Como tampoco practicarlo si no hay una higiene total en la zona, ya que puede ser peligroso en el caso de una ETS.

Si estás pensando en practicarlo, te damos los siguientes consejos:

  • Higiene: Es algo obvio, pero debemos decirlo, esto es algo fundamental.
  • Preparación: Ambos deben estar preparados, si uno no se siente listo, es mejor no realizarlo.
  • Preliminares: Al estar excitados, nos atrevemos a probar cosas nuevas, por lo que, si es nuestra primera vez, se recomienda empezar con caricias, sexo oral, masajes eróticos, entre otros.
  • Mezcla de besos y sexo oral. Si te preguntas cómo hacerlo bien, la clave está en mezclar los movimientos de la lengua que haces cuando das un beso y cuando realizar sexo oral, movimientos circulares y rápidos. Los dedos también pueden ser una gran ayuda en estos casos. Eso sí, hazlo despacio para dilatar la zona poco a poco.
  • Gemir: Una buena idea con esta y otras prácticas sexuales es pedir a tu pareja que gima un poco más fuerte cuando más placer le dé. De esta forma, sabrás cuando estás acertando y cuando no.
  • Sin besos e higiene total: Lo mejor es volver a higienizar la zona antes de volver a dar besos a la pareja. Debes lavarte los dientes al momento de terminar la acción.  Puede que no sea lo más sexy o lo que más te apetezca en ese momento, pero es lo que hay que hacer. Está claro que el ano es una zona donde se pueden concentrar una gran cantidad de bacterias.
  • Aprovechar la dilatación: Después del annilingus, podemos pasar al sexo anal. Es una combinación diferente al sexo convencional y muy placentera.
  • Sin prejuicios: Cuando pensamos en el annilingus en una relación heterosexual, casi se da por hecho que es el hombre quien se lo practica a la mujer. ¡De eso nada! Los hombres también pueden recibir un annilingus y les puede gustar tanto o más. Los hombre tienen innumerables terminaciones nerviosas en el ano, lo que les hará sentir también mucho placer en esa zona y, además, ahí tienen su particular punto G.

 

Artículo basado en enfemenino