Según la publicación de Medical Daily, la abstinencia sexual puede tener al menos 6 efectos sobre nosotros.

Si bien es cierto, son variadas las razones por la que podemos tener abstinencia sexual, como enfermedad, ruptura amorosa, estrés, entre otros. Es importante conocer cuales son dichas consecuencias.

1. Disminución del apetito sexual: Al tener un periodo de tiempo sin tener sexo, existe una gran probabilidad de que el deseo sexual disminuya, esto es debido a que el sexo nos proporciona endorfinas y cuanto más lo practicamos, más nos apetece.

Esto significa que ocurre lo mismo a la inversa, cuanto menos disfrutamos del sexo, menos lo necesitamos.

El doctor Fran Walfish, autor de The self-aware parents (‘Padres conscientes de sí mismos’, en castellano), explica que durante estas temporadas de abstinencia sexual “tu libido puede incrementar su ambición profesional o, si ese es tu elección, tu energía sexual puede redirigirse hacia tu hijos”.

2. Más estrés: A pesar de que la abstinencia sexual puede ser provocada por estrés, la falta de sexo durante un cierto periodo de tiempo puede derivar en un aumento del nivel de estrés.

Tal y como recoge un estudio publicado en Biological Psychology, la penetración —y no otra práctica sexual— está asociada a una mejor equilibrio mental y físico. En este sentido, el coito ayuda a la pareja a superar momentos difíciles.

3. Baja autoestima: La abstinencia sexual puede hacernos sentir menos deseados y tristes.

De hecho, según algunos investigadores, el semen tiene cualidades antidepresivas.

El estudio Archives of sexual behaviour (Archivos de comportamiento sexual) realizado en el año 2002, concluyó que las mujeres que practicaban sexo sin preservativo presentaban menos síntomas depresivos e intentos de suicidio que las que mantenían relaciones usando condón.

4. Menos inteligencia: Una investigación llevada a cabo en 2013 por Hippocampus llegó a la conclusión de que las relaciones sexuales potencian la reproducción de neuronas e incluso mejoran la función cognitiva. Esto se explica porque las experiencias sexuales conducen al crecimiento celular en el hipocampo (parte del cerebro).

Por ello, el sexo podría ayudar a prevenir el deterioro de la memoria.

5. Sistema inmunitario debilitado: El estudio realizado por Psychological Reports en el año 2004, evaluó el sistema inmunitario de los participantes en función de los niveles de inmunoglobulina que estos presentaban. La inmunoglobulina, un anticuerpo que se halla en suero sanguíneo y otras secreciones, es un potente defensor contra los resfriados y la gripe.

Los investigadores se encontraron con que los participantes más activos mostraban niveles significativamente más altos de inmunoglobulina que los que no practicaban sexo tan a menudo.

Por ello, concluyeron que los humanos somos más propensos a los resfriados si practicamos menos sexo.

6. Disfunción eréctil: La abstinencia puede conducir a la disfunción eréctil en los hombres, incluso en la tercera edad.

Así se deduce de un estudio publicado en 2008 por American Journal of Medicine y llevado a cabo con 900 hombres de entre 50 y 80 años.

Según esta investigación, los varones con una vida sexual activa preservan su potencial eréctil, incluso en la tercera edad, de la misma forma que la actividad física beneficia la salud.

Fuente: 20minutos.es